LA PIMIENTA DE LAS CIMAS VINH DINH (VIETNAM)

26 abril, 2016

Su nombre “pimienta de las cimas” procede del hecho de que se encuentra en lo alto de los árboles y no en las grandes cumbres.

Orígenes e Historia

Esta pimienta se recoge a finales de año sobre un árbol que crece espontáneamente en los macizos montañosos de la península de Indochina.

Los colonos franceses la llamaban “flor de pimienta” y los ingleses “Indian Prickly Ash”.

Tiene una apariencia parecida a la de la “pimienta de Sichuan” china y a la “Sansho” japonesa, pero es mucho más fina y elegante. Se trata de una pimienta sutil, delicada y rica en aromas.

Consejos y Usos gastronómicos

Se utiliza, por supuesto, con los productos del mar: crustáceos, pescados grasos y con las carnes (pintada, pichón, cordero, cerdo agridulce) o con una buena chuleta de ternera.  En potajes, caldos, verduras al vapor, ensalada de champiñones o endivias caramelizadas. Realzará sutilmente un queso de cabra fresco con un chorrito de aceite.

En las macedonias de frutas, frutas pochadas al vino, en mousses, helados o sorbetes. Marida perfectamente con la piña, las frutas rojas, los cítricos y sorprende en un registro chocolateado. Evite cocinarla y utilícela en el último momento con una molienda fina.

Notas de cata

Su nariz es muy agradable, marcada con notas vivas de cítricos, clementinas de Córcega, eucalipto con una pizca anisada y mentolada. Después se suceden notas más cálidas, azucaradas, golosas, de cidra confitada y angélica.

En boca desarrolla un picante breve y delicado, seguido de un agradable amargor que se difumina rápidamente, para dejar paso a un final persistente con notas de cítricos muy marcados.

Maridaje perfecto

Chuleta de ternera con endivias y pleurotus (champiñón ostra) caramelizados.

Maridaje clásico

Filetes de lenguado con mantequilla y limón.

Maridaje sorprendente

Rodajas de piña, miel y lima helada.

Receta

Filetes de lenguado con mantequilla y limón.

Pedirle al pescadero unos lenguados de gran tamaño sin piel, ni cabeza ni cola. Enharinarlos ligeramente y dorarlos en una sartén a fuego medio-bajo, con una nuez de mantequilla. Mientras, fundir en una cacerola un generoso trozo de mantequilla a fuego muy bajo e incorporar la piel de un limón cortada muy fina. Reservar caliente.

Cuando el pescado esté dorado, emplatarlo y untarlo con la mantequilla y el limón. Finalizar añadiendo cebollino picado, un toque de flor de sal y pimienta de las cimas, con una molienda media. Acompañar con arroz o patatas al vapor.

Molienda aconsejada

Media: 3 ó 4

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